José Antonio Martinez Nicolás es uno de esos políticos de pueblo y para
el pueblo. Ya llevaba el pelo largo antes de que Pablo Iglesias apareciera en
las televisiones y militaba en Izquierda Unida antes de que las europeas
renovaran la fuerza de la izquierda. Estudió Historia en la Universidad Pública
de Murcia y voló de erasmus a Louvain-la-Neuve en Bélgica, donde además
desarrolló nuevas habilidades, como poner copas para pagarse los estudios. En
los Garres es, desde hace unos años, el vocal de IU en los plenos de la pedanía,
el resto del tiempo ha sido el hijo del barrendero. Un tipo risueño, agradable
y alegre, culto y educado, preocupado e implicado en la política. Yo lo conocí
con una guitarra al cuello, hoy se lo presento a ustedes en un papel.
Hoy el Rey abdica, ¿Cuál es el camino a seguir?
Existen múltiples caminos que
en estos momentos podríamos seguir, pero hay que saber diferenciar hacia donde
nos lleva cada uno. Yo apuesto firmemente por devolver el poder al pueblo, que
a partir de un proceso constituyente debatido por todos decida qué modelo de
Estado es el que quiere. Ya no sólo para decidir entre monarquía y república,
sino para transformar desde la base, a partir de la participación radical de la
población, el Estado español, para darle la función que realmente debe tener,
servir a las necesidades del pueblo desde el pueblo y para el pueblo.
¿Cuál ha sido el resultado de las Europeas?
Las elecciones europeas han
supuesto el principio de lo que creo que es un vuelco en la correlación de
fuerzas entre los que mantienen el poder y la gente de la calle que está
sufriendo y pagando las consecuencias de la crisis. Si bien Izquierda Unida no
ha subido tanto como hubiéramos querido, la horquilla que supone la subida de
la izquierda política y programática es importante, llegando a un 20% del voto.
Además, el hundimiento del bipartidismo, de los partidos que mantienen el régimen,
nos ayuda a seguir con esperanza y a
continuar trabajando día a día, planteando la alternativa que la Troika y los
medios de comunicación quieren ocultar.
¿Ha ganado la Derecha o la izquierda?
Es cierto, que lo que nos dicen
los votos es que la derecha -en la que incluyo al PSOE como partido que mantiene
el régimen- ha ganado estas elecciones, pero si sabemos leerlas sin siglas, con
los programas electorales por delante, y con un sentido progresivo, es decir,
viendo la evolución electoral, vemos que ha habido una fractura total, un hecho
histórico, que ha hecho que la esperanza nos sea favorable, y ahí hemos ganado
nosotros, ha ganado la izquierda y ha ganado la gente.
¿Quién ha sido el gran triunfador de las elecciones?
El triunfador de estas
elecciones, como decía antes, ha sido la gente, ya que ha propiciado esa
fractura en la historia y en la correlación de fuerzas, que si sabemos
aprovechar con ilusión, trabajo y propuesta cambiará el rumbo de este barco a
medio hundir que es España en la actualidad.
¿De dónde viene el problema de tan escasa participación?
Hay quizá dos respuestas a esa
pregunta. Por un lado, había una interesada intención por bloquear el cambio en
estas elecciones ya que, al ser una única circunscripción, el resultado en
votos y en escaños es más proporcional y justo. De hecho, el PSOE se presentó a
estas elecciones sin llevar siquiera un programa electoral, sino un folio con
12 puntos en los cuales no se profundizaba, y el PP bloqueaba a su candidato.
De hecho, estas elecciones fueron medianamente silenciadas y muy maquillados
los resultados de las mismas en las encuestas.
Por otro lado, la desafección a
la política es evidente. Esa desafección suele ser generalizada y enfocada
hacia todos los políticos, y en realidad está producida por una política que no
es capaz o no tiene interés en resolver las necesidades básicas y de ser útil a
la gente de la calle. Se bloquean en los medios de comunicación, además, las
propuestas alternativas a los dictados de los mercados y la troika, por lo que,
al no visualizarse la alternativa se genera la desesperanza y el conformismo.
¿Qué opinión te merece Podemos?
Podemos ha sorprendido haciéndose
con un 7’8% de los votos en estas últimas elecciones, teniendo simplemente 4
meses para preparar todo. Han tenido una campaña de difusión muy buena y han
sabido llegar a la gente. Ahora, en los próximos 5 años, compartiremos
Izquierda Unida y Podemos el mismo grupo parlamentario, el GUE-NGL en el
Parlamente Europeo. Lo importante de Podemos es que ha alcanzado un electorado
que en gran parte iba a la abstención y, junto a la gran subida de Izquierda
Unida, se ve más evidente que una alternativa al sistema bipartidista era
posible. Quizá en un futuro cercano, y bajo el “programa, programa, programa”,
que decía Anguita, nos encontremos.
¿Se desintegra la izquierda?
Para nada. De hecho, insisto,
todo lo contrario. Nuestra naturaleza basada en el debate y la democracia
interna genera que la multitud de puntos de vista y de matices teóricos se
visualicen en multitud de partidos, pero eso no es algo nuevo. Quizá lo único
que se desintegra es el PSOE, un partido que ha decidido mantenerse fiel al
régimen, desoyendo a la gente e incluso a sus propias bases. Lo importante
ahora es encontrar, en este momento crucial para la historia de España, un
entendimiento basado en el programa surgido de las bases para sobrepasar a los
partidos del régimen, no sólo en lo electoral para que la gente alcance el
gobierno, sino, también, para que la gente alcance el poder, que no es lo
mismo.
¿Cómo ves, entonces, al PSOE?
El PSOE es un partido en
descomposición. De hecho, con su actitud apostando por mantener el régimen
constitucional del ’78, sin modificación alguna y obviando su raíz republicana
ha terminado cavando su propia tumba. Sólo hay que ver los últimos resultados
electorales para ver que el PSOE está perdido, se ha alejado de la calle y su
cúpula sólo sirve a los dictados de los mercados, como el cambio del artículo
135 de la constitución con nocturnidad y alevosía. Aún tiene una base social
válida, pero desde mi opinión, el aparato está tan contaminado que poco se
puede hacer dentro de esa formación.
¿Qué vaticinan estas europeas para las nacionales?
Como he mencionado, estas
elecciones europeas han supuesto una brecha en la historia electoral de nuestro
país. El bipartidismo se hunde y surge con fuerza la alternativa desde la
izquierda, que encarnan partidos como Izquierda Unida y Podemos. Es cierto que
el sistema electoral, dividido en circunscripciones provinciales penaliza
severamente a los partidos que menos voto generan, por eso, nuestro objetivo
tiene que ser generar un bloque de ilusión y cambio en torno a un programa
concreto que una, no solo a la izquierda, sino a toda la base social de nuestro
país dispuesta a propiciar esa cambio y un nuevo proceso constituyente. Mi
apuesta y mi proyecto es Izquierda Unida, como herramienta para alcanzar ese
cambio y en torno a ese cambio seguro que nos encontramos con otros muchos.
¿Fin del bipartidismo?
Aunque está muy tocado, al
bipartidismo le queda aún su última fase. Como hemos podido comprobar en otros
países de Europa los partidos socialdemócratas han perdido la mayoría de su
base social, pues han traicionado sus principios hincando las rodillas ante la
troika, apoyando, en donde han perdido el gobierno, al partido del centro
derecha, como en Alemania, en Grecia o en Italia para poder formar gobierno.
Aquí en España el PSOE va en ese camino. En las próximas elecciones los
españoles decidirán entre una alternativa a los dictados de esos mercados que
nadie ha elegido o en mantener este sistema bipartidista, con un gobierno de
concentración en el que los partidos del régimen intentarán mantener en pie
hasta la última este sistema hecho para el beneficio de esos pocos a los que sí
representan, la oligarquía financiera.
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