Menú

domingo, 14 de marzo de 2010

ENVIDIA

Me entran ganas a menudo de escribir poesía, pero lo cierto es que no sé.
Otras veces quisiera hablar como un glamoroso argentino, “vos sos linda ¡ché!”
Pero me río porque tampoco puedo.
He intentado a menudo ser un gran escritor, mido un metro ochenta según el SI.
Quiero ser muchas cosas tener un gran coche un buen trabajo y una buena chica, sí,
quiero casi todo lo bueno que veo.
Igualo a Machado en sus poemas y a Gasset en sus ensayos, no sé donde queda Ortega,
pero si que el anterior verso lo he soñado, menuda mente la mía que mentiras alberga.
Mi rima es consonante si la encuentro.
Se que siento envida de todo lo bueno,
a veces de algo malo.
Pero sé que todo lo que quiero
es vivir para contar lo soñado.

jueves, 11 de marzo de 2010

¿Smirnoff caballero?

¿Smirnoff caballero?
Estiré mi mano y alcancé la botella de Vodka marca “Smirnoff”. Quité el tapón, lo lancé para encestar en la papelera unos metros más allá y empiné el codo para echar un largo trago. Bajé el brazo y miré hacia el suelo, el pequeño tapón rojo venía rodando hacia mis pies, erré el tiro. Me senté de nuevo en el banco y cerré los ojos mientras echaba la cabeza hacia atrás. Respiré hondo para relajarme y me mantuve así unos segundos. Cuando abrí los ojos vi que dos tipos acababan de sentarse en el banco de enfrente, a unos diez metros de mí.
Uno era moreno y de mediana estatura, guaperas y con pintas de chulo; el otro era rubio mas bien alto, un poco gordo y con cara de mamón. Me levanté muy despacio del banco y cogí mi botella de Vodka sin tapón, apuré los últimos sorbos y me dirigí hacia ellos botella en mano. Llegué lo suficientemente cerca para que adivinaran que iba a dirigirme a ellos y les pregunté si llevaban papel. El de las pintas de chulo me miró y me soltó suavemente un “no tío”. Me guiñó un ojo. Dejé caer la botella de “Smirnoff” con intencionado estrépito y repetí mi pregunta, pero esta vez en un tono de voz mucho más fuerte. Todo el mundo que se encontraba en aquel parque giró la cabeza hacia la escena del banco. El de la cara de mamón se levantó y me gritó que me fuera a la mierda, que ya me habían dicho que no. Le metí tal clase de puñetazo que perdió el equilibrio y tropezándose cayó de espaldas tras el banco. El de la cara de chulo se levantó y se dispuso a golpearme, pero le enseñé una navaja de quince centímetros que aparentemente le hizo cambiar de idea; se echó un paso atrás hasta topar con el banco y me empezó a decir que me tranquilizara, que no era para tanto el problema. Lancé un navajazo hacia su pecho y dejé caer el arma al suelo. Me miré la camiseta y la descubrí absolutamente roja. En ese momento se levantaba el gordo dibujando con sus movimientos una escena de pánico absoluto. Se oían gritos de miedo, rabia, impotencia e incluso se veían algunos entretenidos espectadores. Algunas personas salían corriendo del parque dejando todo su material del “botellón”. Cogí la mitad superior de la partida botella de Vodka “Smirnoff” y antes de que el de la cara de mamón pudiera reaccionar, calló al suelo con la cabeza bañada en rojo.
Todavía había mucha gente en el parque y me giré para empezar a hablar a gritos:
—¡¡Pero qué gente de mierda sois!!¡¿Sois capaces de ver como un maldito loco se carga a dos tíos a base de golpes por un capricho?! ¿Puede alguien decirme a que clase de escoria pertenecéis? ¿Cuántos habéis llamado al menos a las siempre efectivas autoridades? ¿Dos, tres? ¡¿Cuántos habéis tenido cojones a intervenir?!—Paré un instante y continué más suave—Mejor aún, ¿cuántos os habéis entretenido con la injusta pelea? Esta es la sociedad que se ve hoy en día, una sociedad cuyo retrato es un contenedor de basura que rebosa de mierda. Una sociedad de ratas, a las cuales pido perdón por dejarlas a tan bajo nivel. ¿Alguien ve justo lo que acaba de ocurrir? ¿Eh? ¡¿Alguien lo ve justo?!—Hice una pausa mientras pasaba la mirada por encima de la muchedumbre y me agaché para recoger la navaja. Proseguí con voz tranquila mientras la plegaba, con voz de psicópata. — ¿Qué ocurriría si me da por matar a este palomo?—el nombrado palomo se cagó en los pantalones al ver mi dedo señalándole—Tú, tú y tú solamente correríais asustados. ¡¡En vez de jugárosla por vuestro colega, joder, sois cuatro y yo sólo uno!! ¡¡Uno se lleva un navajazo pero yo me voy a la mierda!!—Volví a relajarme y comencé a gesticular de forma que pareciera loco de remate— Venderíais a vuestra abuela a cambio de vuestra vida sin ni siquiera pararos a pensar, con el razonamiento lógico de que habéis vivido menos. ¡¡Y qué cojones importa lo larga que sea vuestra vida si sólo va a ser la vida de una mierda que corre hacia adelante con los ojos cerrados!!—Tomé aire. — Sois capaces de estar sentados en el sillón, mirando la tele y sacándoos pelusilla del ombligo, con los santos cojones de salir a escupir por el balcón y mirar al mendigo de la esquina como si de una estatua inerte se tratara. ¿Ese mendigo vale menos que tú porque es más viejo, más feo o más pobre que tú? A ese, lo venderías antes que a tu abuela, y sin razonamientos lógicos. —Me encendí un cigarro y escupí el humo a la muchedumbre— ¿A cuánta gente tienen que cargarse en vuestra cara para que por fin veáis algo? ¿Cuántos niños tienen que morir para que veáis que esto no va bien? ¿Cómo de cerca tiene que estallar una guerra para que empecéis a ver que también os puede tocar a vosotros? ¿Cuánto tiene que durar el teatro para que veáis que estos bonitos días quedan cubiertos por un gran muro?—me giré y miré a la pareja ensangrentada y aparentemente muerta del banco—Eh, chavales, vámonos.

lunes, 25 de enero de 2010

¿Que soy?

Desde los principios de la filosofía, el ser humano se ha planteado tres preguntas básicas:¿De dónde vengo?, ¿A dónde voy? y ¿Qué soy? En este ensayo carezco del espacio para intentar discutir las tres brevemente, y mucho menos para hacer una extensa síntesis de ellas, por lo tanto he decidido centrarme en la última de las tres clásicas preguntas: ¿Qué soy? Esta pregunta abarca infinidad de campos y es que el ser humano se caracteriza por preguntarse cosas que, aún cuando no son importantes para sobrevivir, sí lo son para vivir a gusto.
Está claro que desde un punto de vista científico soy un cuerpo con dos brazos y dos piernas, un par de ojos y de orejas y sus órganos como el corazón, los pulmones… Claramente, esta afirmación no es errónea porque estamos ya hartos de ver documentales y reportajes sobre el cuerpo humano y su complejidad. Aunque no sea equivocada, ésta no es la respuesta a nuestra pregunta, al menos no lo es por entero. La pregunta ¿qué soy? es mucho más profunda y difícil de contestar que simplemente algo analizable con nuestros sentidos. Probablemente dentro de esta pregunta también se abarque el problema de la realidad o la libertad, claros condicionantes del ¿qué soy?, puesto qué ser libre sería un posible “qué” del soy, igualmente muchas personas “son” porque existen y si existen son reales o viven en una realidad.
¿Qué soy? De los muchísimos filósofos y científicos que han estudiado y razonado el problema nos han quedado muchas explicaciones y respuestas diferentes, incluso el cine actual nos muestra lo que podría ser una teoría sobre la realidad en la que vivimos, en la que somos. Por ejemplo los hermanos Wachowski, guionistas de la película “Matrix”, nos muestran la posibilidad de ser simplemente mentes conectadas a un programa informático donde pasaremos nuestra “vida” (ya sea real o no) y moriremos. A continuación haré una breve síntesis de las diferentes teorías y respuestas de puntos de vista de algunas filosofías y filósofos:
-La filosofía integral o global cristiana, afirma de forma razonada (siendo o no aquella teoría con la que simpatice) y después de muchos estudios, que soy una trinidad relativa que proviene (y con esto me acerco brevemente a las otras dos preguntas clásicas) de una trinidad absoluta, Dios. Y yo me pregunto, ¿qué es una trinidad? Pues bien, el término es una palabra compuesta de "tres" y "Unidad" es decir "Tres en uno", Tri-unidad, Trinidad. Sin embargo para la filosofía global cristiana soy una trinidad puesto que estoy dotado de un cuerpo físico, un cuerpo emocional y un cuerpo inteligente o intuitivo y provengo de Dios, trinidad absoluta, padre, hijo y Espíritu Santo, y septenaria, es decir de siete fases de metamorfosis en las que el ser humano sale de dios y vuelve a él en la última.
-También son muchos los filósofos que creen en la idea de que somos un alma; alma que según algunos (como Platón) no necesita de un cuerpo físico y que es mero accidente la unión de cuerpo y alma. El alma es inmortal e inmaterial para Platón, algo que tiende a asomarse al mundo de lo inteligible y de las ideas. Platón considera al cuerpo una simple cárcel para el alma que pervierte al hombre haciéndole abandonar el mundo celestial para pasar a un mundo terrenal.
-Por otro lado Descartes, afirmaba tras cómo no, un complejo razonamiento, que el ser humano está compuesto por una unión de dos sustancias completamente distintas: un cuerpo (sustancia extensa) y alma (parte pensante). Descartes aseguraba que la conexión entre ambas se encontraba a través de la glándula pineal, situada bajo el cerebro, afirmación que jamás pudo demostrar, claro.
-El hilemorfismo de Aristóteles sin embargo defiende que los entes físicos están compuestos de materia y forma, entendiendo por materia un sustrato material y por forma el elemento de dicho sustrato. El hilemorfismo responde a la necesidad de causalidad material y formal que Aristóteles atribuye a los seres físicos. Así, no pueden existir separados, pues si muere el cuerpo (materia), también morirá igualmente el alma (forma). Aristóteles afirmó además que jamás alma y cuerpo podían hallarse separados, y que sólo podemos hallarlos así en nuestra imaginación.
Finalmente, tras una síntesis de respuestas de filósofos que reflexionaron mucho más que yo acerca de este problema, y que encontraron para la pregunta unas respuestas igualmente válidas, me toca a mi exponer mi idea, por supuesto menos “currada” que la de ellos (pues mi tiempo de reflexión ha sido considerablemente más corto, igual que mi experiencia en la vida).
Lógicamente no está mal pensar en la idea de la existencia de un alma, pero ahí acaba todo, en “pensar” que existe un alma, porque nadie hoy día puede demostrar claramente que exista ésta. Sin embargo, yo puedo demostrar que tu cuerpo físico se desploma al dispararte con una pistola en la cabeza, sé con certeza que al menos si yo daño tu cerebro, tu cuerpo deja de funcionar en esta realidad, considerando que no es la única claro. Dudo mucho que algún día alguien muera y regrese para decirnos que ahora es un alma y dudo mucho más que regrese para decirnos que no es nada (como es lógico sería tremendamente paranoico que nada hable ¿no?). Hay algo que está claro y es que por el momento soy un cuerpo con un cerebro que nos hace pensar, ¿o que hacemos pensar? Vuelve el dilema: ¿es el cerebro nuestra alma o nuestra alma gobierna el cerebro sin estar situada físicamente en ningún sitio? ¿Es posible quedar satisfecho dando una respuesta a esta pregunta alguna vez? ¿Qué soy, quien soy? ¿Soy cuerpo?, ¿soy alma?, ¿soy ambos? Mi respuesta es valida para mí y para el que quiera que valga, y desde luego me satisface, cercana a las teorías de los grandes pensadores que admiro por todos sus trabajos. Soy un cuerpo y un alma, y también tengo un cuerpo emocional, no sé si morirá mi alma junto a mi cuerpo o por el contrario seguirá viviendo, pero me he dado cuenta, que tanto en mi alma o mente o cerebro o en mi simple cuerpo físico, soy sólo lo que quiero ser.

martes, 19 de enero de 2010

Ficticios saludos al mundo real

Entre vosotros y yo, entre la realidad y lo ficticio, entre los que leéis y el que creéis que escribe; solo un cordial saludo/ y el verso mas menudo/ que presente el pequeño mundo/ de este chalado sin idea,/ que por querer crea.

Mi mas sincero deseo de disfrute para todos los visitantes que quieran leer aquello que solo puedo tildar de basura mientras nadie lo tilde de diferente forma.

Un abrazo, el creador.