Yo no me planteaba
lo que era la vida.
Para mi las cosas no
eran tan complicadas.
Solo pasaba por
allí, mientras reía.
Y ahora mírame, ¿no
ves ese aura negra?
Puede que ni
siquiera esté, que sean "cosas mías",
que siempre hay
quien esté peor…
Así averigüé que soy
egoísta, no me importa
el tamaño de las
llamas de sus infiernos;
las pequeñas que hay
en el mío también queman.
Tal vez, y solo tal
vez,
será cuando deje de
escribir
con dedos negros de
carbón,
cuando acabe el
malvivir
y suene una buena
canción.
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